Muchas personas que han recibido prótesis de rodilla esperan que el dolor desaparezca por completo al cabo de unas semanas. En la práctica, sin embargo, algunos pacientes descubren que el dolor persiste más tiempo del esperado. Esto puede causar frustración, incertidumbre y dudas sobre si la recuperación va bien.
Así que una pregunta lógica es:
¿es normal seguir teniendo dolor después de una prótesis de rodilla, o es una señal de que algo no va bien?
En este artículo explicamos cuándo el dolor forma parte de la recuperación y cuándo conviene someterse a una evaluación especializada.

¿Es normal el dolor tras una prótesis de rodilla?
Sí, cierto grado de dolor es normal tras una operación de prótesis de rodilla, sobre todo en las primeras semanas o meses.
En esta fase, pueden producirse las siguientes quejas:
- Dolor al mover la rodilla
- Hinchazón moderada
- Rigidez, sobre todo por la mañana
- Molestias tras la terapia de ejercicio o esfuerzo
Con un programa de rehabilitación bien construido, estos síntomas deberían disminuir gradualmente. No se trata de la desaparición completa del dolor en poco tiempo, sino de un progreso claro.
Causas frecuentes de dolor persistente tras una prótesis de rodilla
En muchos casos, la causa no es la operación en sí, sino el proceso de recuperación posterior. Los factores comunes son:
Rehabilitación inadecuada o no personalizada
Cada paciente se recupera de forma diferente. Un programa de rehabilitación demasiado general a veces no tiene suficientemente en cuenta las limitaciones y necesidades individuales.
Incorrecta acumulación de carga
Un enfoque demasiado cauteloso o demasiado intensivo puede provocar síntomas persistentes y retrasar la recuperación.
Miedo a mudarse
Tras una intervención quirúrgica importante, muchas personas evitan ciertos movimientos por miedo al dolor. Esto puede provocar rigidez, pérdida de fuerza y patrones de movimiento ineficaces.
Atención insuficiente a la fuerza muscular y a la movilidad
La rodilla no funciona de forma aislada. Cuando los músculos circundantes y las cadenas de movimiento no se incluyen correctamente, el dolor puede persistir.
El mayor error: esperar a que el dolor desaparezca por sí solo
Un error frecuente es aceptar el dolor durante demasiado tiempo, esperando que desaparezca por sí solo.
Las quejas más largas persisten:
- Cuanto más difícil sea corregir los patrones de movimiento incorrectos
- Cuanto más se adapta el cuerpo a las compensaciones
- Cuanto más tarda la recuperación general
Una intervención a tiempo puede suponer una gran diferencia en el resultado final.
¿Qué puedes hacer si el dolor persiste?
Cuando el dolor no remite, es esencial una evaluación individual y específica. Esto implica examinar
- La forma en que se mueve la rodilla
- Limitaciones de fuerza y movilidad
- Factores que impiden la recuperación
A partir de ahí, la rehabilitación puede adaptarse con un plan de tratamiento más específico y personalizado.
Una evaluación especializada puede aportar claridad
Cada rehabilitación procede de forma diferente y no todos los dolores tienen la misma causa.
Una evaluación especializada puede ayudar a comprender por qué persiste el dolor y qué medidas son necesarias para mejorar la recuperación, aumentar la movilidad y recuperar la confianza en el movimiento.
👉 Solicitar una revisión personal
En conclusión
¿Has recibido una prótesis de rodilla y sientes que tu recuperación se está estancando?
Seguir vivo con dolor no siempre es necesario. Con el enfoque adecuado, aún es posible mejorar en muchos casos.

