
Tres años. Ese fue el tiempo que Corentin pasó con el agotamiento antes de encontrar un método que realmente le ayudara a seguir adelante.
Como mucha gente que sufre un agotamiento prolongado, ya había probado diferentes formas de recuperarse. Había momentos en los que se sentía un poco mejor, pero parecía que los avances nunca duraban. El agotamiento seguía ahí, nunca recuperó del todo la energía y empezó a preguntarse si alguna vez volvería a sentirse como antes.
Mirando atrás, ahora cree que su mayor error fue esperar tanto tiempo para probar un enfoque diferente.
«Pasé un mes en Medifit y mejoré muchísimo con mi agotamiento. Después de tres años de dificultades, este ha sido el apoyo que más me ha ayudado, y lo único que lamento es no haber venido antes».
Para Corentin, una de las mayores diferencias fue descubrir que el agotamiento no solo le afectaba a la mente. También le había pasado factura a su cuerpo. Años de estrés crónico le habían dejado constantemente cansado, tenso e incapaz de recuperarse bien, incluso cuando descansaba.
Esa comprensión marcó su experiencia a lo largo del programa intensivo de recuperación del agotamiento de Medifit .
En lugar de centrarse en un único aspecto del agotamiento, el programa combinaba apoyo psicológico, rehabilitación física y conocimientos médicos dentro de un plan de tratamiento personalizado. Cada día se adaptaba a cómo se sentía, lo que permitía al equipo ajustar el horario siempre que necesitara más tiempo para descansar o cuando resultara más adecuado un enfoque terapéutico diferente.
Según explica:
«El programa estaba muy bien estructurado, pero también era flexible y se adaptaba a cómo me sentía. Cuando estaba cansada, me ajustaban el horario para darme más tiempo para descansar».
La combinación de terapias se convirtió en uno de los aspectos más importantes de su recuperación. Las sesiones de EMDR y la terapia cognitiva le ayudaron a entender y procesar mejor el impacto psicológico del agotamiento, mientras que la terapia manual y la rehabilitación física se centraron en las consecuencias físicas del estrés prolongado.
«Lo que hizo que Medifit me resultara tan útil fue la combinación de apoyo físico y mental».
A Corentin también le gustó el enfoque basado en la evidencia de Medifit. Además de la atención clínica, probó herramientas innovadoras como la estimulación del nervio vago y los escáneres corporales. Al hacer un seguimiento de su progreso con su reloj inteligente Garmin, pudo ver mejoras objetivas que reforzaban lo que ya empezaba a notar.
«Al hacer un seguimiento de los efectos con mi Garmin, me di cuenta de lo bien que estaba afectando el programa a mi cuerpo y a mi sistema nervioso».
Más allá de las terapias en sí, el entorno también tuvo un papel importante. Pasar cuatro semanas en Syncrosfera le permitió alejarse de las presiones del día a día y centrarse por completo en su recuperación. El acceso al spa, junto con un programa que combinaba tratamientos intensivos con momentos de relajación, creó las condiciones que necesitaba para empezar a recuperar su bienestar tanto físico como mental.
Y lo que es igual de importante, el apoyo no se acabó cuando terminó el programa.
«El seguimiento tras el retiro también me ha resultado de gran ayuda, y he seguido haciendo grandes progresos desde que me fui».
Hoy, Corentin describe su experiencia no solo como un tratamiento que ha dado buenos resultados, sino como un punto de inflexión tras tres años de lucha contra el agotamiento.
Su historia no quiere decir que todo el mundo vaya a vivir la misma experiencia, porque cada proceso de recuperación es diferente. Sin embargo, sí que pone de relieve la importancia de un enfoque personalizado y multidisciplinar que tenga en cuenta tanto el cuerpo como la mente.
Quizá la frase que mejor resume su experiencia sea también la más sencilla:
«Lo único que lamento es no haber venido antes».
Si tienes síntomas persistentes de agotamiento y te gustaría saber más sobre el programa personalizado de recuperación del agotamiento de Medifit, puedes leer más aquí.


